El advenimiento del totalitarismo antibiótico.

Nuestra avanzada civilización abusa sin mesura de los antibióticos sin pensar que estos, tras pasar por el parque acuático de nuestro aparato digestivo, hacen quedadas en las alcantarillas que después conducen a concentraciones multitudinarias en los ríos y los mares donde dejamos caer descuidadamente todos nuestros residuos.

Llevan décadas reuniéndose, tomando consciencia de su poder y protestando por nuestra falta de consideración al esclavizarlos y hacerlos luchar contra los estreptococos. Ellos se consideran a si mismos sobrecualificados y aspiran a puestos más acordes con sus cualidades. Se están agrupando en sindicatos, y en partidos, y también en colectivos de todo tipo, para alzarse contra ese ancestral yugo humano que los condena a vivir en una cápsula reduciendo sus vidas a una existencia oscura y vacía cuyo único final es pelear en una guerra microbiológica que desde luego ellos no han empezado.

Un día destacará de entre ellos un líder, el compañero penicillium, quien inflamará a las masas, ganará las elecciones y se hará con el poder unicelular.

Bajo su mandato emprenderán terribles razias contra los seres pluricelulares y, tras esclavizar a estreptococos y amebas, impondrán su cruento régimen en todo el mundo. Se harán con las presidencias de los estados, reasignarán los premios los Nobel al más puro estilo revisionista, incluyendo el de medicina por descubrir a Fleming, se darán los oscars unos a otros sin equivocarse y dominarán a todos los seres unicelulares y los segregarán según el color de su membrana.

Una vez dominen la tierra, ebrios de poder, se dedicarán a osmotizar a pierna suelta todas las bodegas desde Burdeos a la Ribera del Duero, y se entregarán a una frenética mitosis que se extenderá sin control por el planeta, degenerando en aberrantes orgias y las mas oscuras perversiones zoofílicas.

No contentos con ello, tras hacerse con la tecnología y todos los medios productivos, relegarán a los humanos a existencias lamentables obligados a trabajar en las industrias y viviendo en cápsulas de cuatro metros cuadrados; desarrollarán una tecnología para aplanar el planeta hasta reducirlo a una gigantesca placa de Petri, donde podrán moverse con absoluta libertad, mientras el Gran Penicillium nos observará a todos desde el extremo de su microscopio por obra y gracia de la INGCEL, norma única que abolirá todos los derechos de los seres con más de una célula.

Su dominio será total cuando logren liberar de la opresión humana a todas las bacterias que pueblan nuestro intestino grueso, acto último y final que supondrá la formación de una gigantesca capa de metano en la troposfera que causará nuestra casi total extinción de la forma más radical, horrible y apestosa que jamás pudiéramos haber imaginado

Pero estad tranquilos: todo volverá a su estado normal el día en que Celuleitor, un macizo y agraciado Cyborg que los supervivientes de esa Gran Peste Microbiana construirán a partir de latas vacías de fabada El Litoral y baterías de móviles viejos, consiga viajar hacia atrás en el tiempo hasta principios del siglo XX, se presente en el laboratorio de Fleming y tire al suelo con disimulo el cultivo donde el antepasado del Gran Penicillium tenía acojonadas en un rincón a esas bacterias gamberras que le habían pateado las mitocondrias, impidiendo así el descubrimiento de los antibióticos y causando una paradoja que modificará el futuro y nos conducirá a un estado en que los humanos viviremos felices y en paz con nuestros mocos, nuestros estornudos y alguna que otra diarrea ocasional.

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26 thoughts on “El advenimiento del totalitarismo antibiótico.

  1. Joer, la misma historia me contó la de la farmacia el otro día cuando fui con una receta de amoxicilina por una muela porculera, y me recomendó tomar un probiótico a la par, bien pagado, eso sí, que esos sí que pueden ir sin receta. Y digo yo… si juntas un antibiótico con un probiótico, ¿qué pasa? ¿Se contrarrestan? ¿Se repelen? ¿Se atraen y tienen bichitos? Oye, que llevo yo semanas sin dormir con el tema antibiótico.

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    1. Desconfía de los farmacéuticos, especialmente de los que tienen los ojos encendidos como dos lamparas de bajo consumo: eso delata que están poseídos por microorganismos fluorescentes que les hacen prescribir mezclas letales.

      Los probioticos son una facción escindida del partido antibiótico unificado (PAU) , son por tanto unís radicales libres cuyo único fin es dominar a los humanos con problemas de estreñimiento y desórdenes alimentarios. Entre ellos destaca un subgrupo, los ASI (anti sistemas inmunologicos), que a su vez se subdividen en los MAL (Muerte Al Leucocito) y la PAP (Plataforma Anti Plaquetas), compuestos por otros grupúsculos y comités locales como En Vena, el CIM (Colectivo por la Igualdad Mitocondriana), y la ASCO (Asociación de Spectro Co cOs).

      En cuanto a sus tendencias sexuales lo resolvieron hace lustros al más puro estilo caracoliano, cuando se dieron cuenta de que en realidad son todos hermafroditas, lo que hay que reconocer que elimina cualquier desigualdad y remilgo a la hora de hacerse la mitosis unos/as a otras/os. Lógicamente tienen bichitos/as que suelen salir a la madre, cuando se sabe cuál es la madre, o ¿a lo mejor es que se sabe cuál es precisamente por ese parecido?

      El caso es que se reproducen sin freno como los me gusta cuando pones en Facebook fotos calentorras, y se afilian al partido o escisión que le viene en gana, para el caso es lo mismo porque tardan no más de dos generaciones, unos tres minutos, en pelearse entre ellos y escindirse en nuevas facciones y partidos, y así hasta el infinito hasta que no les queden nombres chachiguay que ponerles a sus grupos.

      Espero haber aclarado tus inquietudes y que puedas volver s dormir a pierna suelta. En caso contrario, tómate una valeriana, bien en tortilla o pasada por agua, es mano de santo.

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  2. Ante la alarma social que ha despertado este escrito he de decir que en realidad he extraído su contenido de las predicciones de Nostrabacilus, quien anticipó hace siglos el devenir de la historia del mundo microscópico. Tras consultar de nuevo su famoso libro, el Vadeloquevamecum, puedo dar respuesta a algunas de vuestras inquietudes:

    Los bacilos del yogur griego se irán a vacilar con sus colegas los bifidus y terminarán flagelando a unas ciliadas a las que les va marcha. A resultas, montarán un despreciable pero lucrativo cártel de trata de amebas con el que corromperán a diestro y siniestro.

    En cuanto a Amoxicilium, el hermano trepa de Penicillium, efectivamente coqueteará con forzar la sucesión, pero el líder, al más puro estilo norcoreano, recurrirá a los cuerpos de élite del ejercito hongo, los implacables pié de atleta, quienes le mezclarán gas vx en el desodorante, asegurando así su continuidad.

    Aún no tenemos detalles del verdadero papel en esta historia de Celuleitor, más allá de su destrucción de las muestras de Fleming, pero algo más hará, seguro, porque hollywood tiene firmadas ya cuatro películas sobre su relevante intervención y un biopic a realizar en el siglo XXII, e incluso han dotado medios para obtener un intérprete digno para el papel de Celuleitor en esa fecha, congelando el esperma de R2D2. Está pensado que todas estas producciones las dirija el tataranieto de James Cameron, cuyo nacimiento tendrá lugar en Hawaii, y por tanto será conocido como Cameron de la Isla.

    Si persisten vuestras dudas puedo aportar más datos, el Vadeloquevamecum es una fuente inagotable de información al respecto. De venta en farmacias.

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      1. Yo me pensaría lo del Actimel: ¿tienes un plato (vulgo tocadiscos) cerca? Está demostrado que si pones ahí el Actimel y lo reproduces en sentido inverso, se puede oír un mensaje de Penicillium animando a sus huestes bífidae a hacerse fuertes en el duodeno e impedir el paso cualquier materia o resto orgánico sin carné de afiliación al movimiento nacional-celulista. Ya han poseido al Arguiñano y a varios actores famosos que desde hace años no hablan por sí mismos, sino que un brazo microorganizado desde su interior les mueve los labios y simulan su voz a base de eructos. Escúchales, si, escúchales, “el fin se acerca… Cortado en juliana… Uníos a la microcausa… Un poco de perejil por aquí… Muerte a los plurimoviles (como se conoce a los pluricelulares en Europa)…”
        Si, yo me lo pensaría…

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              1. Ya, pero en mi anillo solo cabe el nombre de mi mujer y el año de la boda…😂😂😂

                En serio, mundo anillo es realmente coherente, con sus concesiones a la imaginación. C. Clark también tira del cilindro como forma básica, y que recuerde ahora hay otros que recurren a la fuerza centrífuga para conseguir la gravedad, incluso Scott Card y… esteee…

                ¡Cariño, dame otra vez en la cabeza que me ha vuelto el punto friqui!

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                    1. Con “El juego de Ender” me enganché a él, precisamente. Devoré los tres siguientes y leí unos cuantos libros más suyos (la saga de Alvin, la de las Naves de la Tierra, obras sueltas)… pero llegó “Imperio” y no lo pude terminar, y luego se dedicó a exprimir la saga de Ender con el personaje de Bean y, pese a que el inicio e interesante, el resto de novelas (llegué a la tercera) suponen un descenso al barrizal más literariamente lamentable con una especulativa geopolítica que más bien parece digna de parvulario. Una pena.

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                    2. No llego a tanto, me atrapó con Ender, pero en alguna de las secuelas perdí el interés. Dicen que le puede la raíz mormona, no lo sé, pero se ve que encontré algo mejor, o peor, y ahí se quedó. Después de lo que te leo, ahí se va a quedar.

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                    3. En efecto, le sale la vena mormona (es lo mismo que le pasa, para mi gusto, a Brandon Sanderson, el nuevo niño mimado de la fantasía épica) y, aunque la disimula con una filosofía humanista, tendente al laicismo y muy centrada en la solidaridad y el amor al prójimo en las otras tres novelas de Ender, luego se le va la olla y empieza a pontificar que da gusto…

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  3. Si Celuleitor no viaja atrás en el tiempo, es posible que Penicilium vea discutido su liderazgo con el joven, pero muy ambicioso, Amoxicilium, haga una purga que ríete tú de la de Stalin, y la líe parda.
    Por cierto, que tampoco la solución está en Celuleitor y su máquina temporal, claro, sino en utilizar lo que tenemos y hemos conseguido gracias a la ciencia y tecnología con sentido común. Que, como dijo aquel, es el menos común de los sentidos…

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  4. Jajjaaaaa no hombre nooooo, no llegaran a tanto porque las cucarachas aprovecharán la lucha para hacerse con el poder total. Porque ya se sabe, este es el único bicho que sobreviviría a una guerra nuclear (no quiero ni pensar pues, que llevan los insecticidas). Uyyyy creo que ahora soy yo la que se va por las ramas😯😯😯
    Por cierto Israel, tus comentarios siempre completan y enriquecen mis entradas 😜

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  5. Dedicado a Sadire quien con su proverbial gracejo me ha inspirado la sarta de estupideces que ilustran este texto: esto comenzó como un comentario a su entrada sobre los resfriados infantiles, fui cogiendo carrerilla y cuando quise darme cuenta estaba volviendo a parasitar su blog con mis memeces, por lo que decidí tirarlo todo a la papelera pero algo debí hacer mal y misteriosamente se ha abierto paso entre las otras entradas prescindibles y absurdas con que pueblo este blog.
    Mis disculpas.

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