Será que soy así de trivial.

Tengo dos formas de escribir. Hay textos que escribo por impulso y… algún día escribiré uno de los otros. A veces no tengo ese impulso, o me llega en mala hora y después pierde intensidad, cambio de idea y no puedo ya escribirlo. Persiste la necesidad de escribir, esas ganas de hacer que cante mi viejo teclado ibm, fiel compañero, de esos que ya no se hacen, de los que suenan a máquina de escribir, pero de poco sirve esa disposición si no hay motivo. Plan B: Crear ese impulso. Me pongo con ello. Busco una idea a mi alrededor, … Continúa leyendo Será que soy así de trivial.

El simbúscalo.

De niños nos pusieron de tarea llevar algunos insectos a clase. Lo típico, cuatro mariposas pinchadas con un alfiler y una mariquita para tocarle la fibra a la seño. Pero el capi y yo nos lo tomamos en serio. No hay nada más inquietante que ponerse a levantar piedras en el campo. Aparece de todo: escarabajos, larvas, ciempiés, arañas y todo tipo de pequeñas criaturas de esas que como poco dan grima. En una de ellas apareció una extraña criaturita mezcla entre gusano y cochinilla, bastante fea o por lo menos complicada de mirar. El capi me miró fijamente y … Continúa leyendo El simbúscalo.

El todo y las partes. 

A veces el todo es más que la suma de las partes, otras es menos y en raras y aritméticas ocasiones, viene siendo igual. Por ejemplo, atribuimos a los hechos, las cosas y las personas una o varias características dominantes que afectan al resto de sus componentes. Veámoslo en casos extremos: si el peor genocida que ha conocido la historia de la humanidad dijera que dos más dos son cuatro, sería igual de cierto y creíble… ¿o tal vez no?  O si una megaestella del cine o un cantante famoso dijera que ha demostrado la conjetura de Goldbach en sus … Continúa leyendo El todo y las partes.