El Canto del Grillo.


Aguarda un momento porque este jodido carrito ha vuelto a atascarse y como no coloque bien los libros voy a ir dejando desparramado por el corredor lo más selecto de las letras americanas aunque tampoco te discuto que alguno de estos panfletos que me piden no lo merezcan pero no es cuestión de que el alcaide o cualquiera de estos otros patanes de uniforme vayan a pensar que la limpiadora se ha desquiciado cubriendo el suelo de papeles para que nadie le pise el suelo mojado y aun siendo así te concedo que no sería mal destino para este ejemplar del selecciones o esta vieja revista que me acaba de devolver el cerdo de Haussman tan manoseada que rezuma pasión frustrada como un colchón de cualquiera de los prostíbulos de la avenida Madison pero creo que esto ya lo tengo listo y con un pequeño empujón mira como vuelven a chirriar los ejes como grillos enamorados en una noche de julio anunciando que se acerca el viejo Sam cargado de historias para todas estas almas perdidas que solo quieren olvidar las suyas propias o tal vez dejar de compadecerse pensando que ellos no deberían estar aquí por más que la ley y el mundo y los jueces y sus familias y los pocos amigos que dejaron atrás y en muchos casos hasta los bastardos de sus propios abogados pensaran justo lo contrario pero ya vas comprendiendo que este es otro mundo que te recuerda a cada instante como estos muros no están aquí para que tú no te escapes sino para que todos ellos no vuelvan a verte pues es solo por la voluntad de esas piedras que cargaron otros presos y esos malditos hierros que en realidad nacieron para soportar el paso de las locomotoras que quienes vivimos aquí encerrados nos creemos a salvo de la memoria de nuestros delitos asumiéndolo con tal convicción que cuando llevamos enchironados unas cuantas semanas nos olvidamos ya de ese inútil deseo de romper los barrotes o dejarnos las uñas cavando un túnel y si entonces nos viene alguno con el cuento de tener un plan para fugarse nos reímos con esa carcajada lastimosa que suele brotar de las mismísimas tripasporque la estupidez a veces cae en gracia y sobre todo porque conviene evitar que algún polizonte escuche al pobre desgraciado y lo metan unas cuantas semanas en la nevera y es que por mucho que cueste con el tiempo aprendes que la cárcel que importa no es la que te rodea sino la que tú mismo llevas dentro pues si aquí hay algo que tenga uno de sobra es tiempo pero no consientas mi cielo que te aburra con estas divagaciones pues ya estamos llegando al primer corredor y he de hacer unas cuantas entregas que ojalá fueran muchas más porque todavía no se qué hacer con este maldito libro pero me dejarás que te lo explique más adelante porque el granuja de Silver ya ha escuchado la estridente letanía de mis grillos y veo como asoma un libro por entre los barrotes de su jaula y si mi vista cansada no me engaña va a ser lo mejor que me ocurra esta mañana porque no te puedes imaginar el tiempo que llevaba esperando encontrarme de nuevo con el viejo Gideon y por fin lo tengo en mis manos para poder llevárselo a ese desgraciado que todavía se pasa las noches llorando y presumo que cuando empiece a leer los mensajes que han ido escribiendo varias generaciones de presos en las páginas de esa vieja biblia podrá darse cuenta de que aquí no te puedes permitir el lujo de ser débil y mucho menos de parecerlo y en un par de días me acabará preguntando cómo todos en qué página escribió su mensaje scarface y con estas lo podré tener entretenido unos días buscando la firma de Capone desde el Levítico al Deuteronomio y no porque el jodido bastardo dejara en realidad mensaje alguno escrito en este o en ningún otro libro sino para que ese crío encuentre consuelo y ayuda al ir mirando y leyendo todas esas frases desesperadas que desde hace lustros van pasando de mano en mano pues no en vano el Gideon es el libro más solicitado de mi colección del que todos saben pero nadie habla y que debe estar siempre en movimiento como prometí a mi predecesor para evitar que en cualquiera de los raros inventarios de la biblioteca que hacen las cotorras del ejército de salvación acabe en manos del alcaide pero mejor dejemos atrás a Silver que no parecía muy descontento con ese ejemplar atrasado de Life al que le ha sobrevivido un crucigrama y déjame que te hable de esa rata de Bonuzzi que es nuestra siguiente parada y que ostenta el dudoso honor de ser el único de entre todos los espaguetis de este módulo que no está aquí por delitos de sangre convirtiéndole en un personajillo irrelevante y rastrero capaz de cualquier cosa por hacerse un hueco entre la élite del crimen que le rodea y por tal condición el tipo es uno de quienes intercambian más mensajes hasta el punto de que no hay semana donde no me devuelva tres libros y yo le entregue otros tantos de los que en realidad el tipo solo lee la jodida nota que le manda alguien que quiere algo de él o alguien de quién ha cumplido un encargo siendo estos afanes de alcahueta quizás el más insoportable de los precios que debo pagar por cuanto hice pues aunque ni en mil vidas se me ocurriría espiar el contenido de esos mensajes en realidad no hay que ser muy aventajado para adivinar que cada día pasan por mis manos extorsiones y amenazas y sodomías y toda clase de maldades sin que yo pueda hacer otra cosa que fingir que conservo algo de dignidad en este maldito páramo de infamias que solo por ti se me hace soportable pues como te digo los malnacidos como este Bonuzzi que me acaba de devolver Las Uvas de la Ira emponzoñadas con otra de sus notas me han ido acumulando tal exceso de repugnancia en todos estos años que apenas si me cabe ya un ápice de compasión de modo que ya hace tiempo que dejé de sentir la diferencia porque será que esta jodida cárcel se me ha metido tan adentro o que yo me he incrustado de tal manera entre ellos que al final soy solo uno más de quienes viven y medran y mueren entre estas rejas pero aun así te confieso que me estremece tener que llegar hoy a esa puerta del tercer corredor donde me va la vida en entregar este fatídico ejemplar de Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino pues esta es la razón de que mis grillos canten esta mañana más despacio y mis queridos libros apenas se quejen del traqueteo y hasta el guardián se me haya quedado mirando y tú misma habrás notado que me entretengo tanto ordenando el carrito pero ahora debo continuar porque esto es lo que hago y porque aquí en la cárcel solo eres lo que haces y ya veo otras manos esperando que les arroje sus historias por entre las rejas aunque solo se trate del catálogo de unos almacenes donde una conciencia prístina y bienintencionada habrá arrancado cualquier página donde se insinúe una perversidad que sabe reconocer solo porque ya le era conocida o una simple tira cómica que pueda ayudar a que algún infeliz no se ahorque esa misma noche pues todo esto es lectura al fin y al cabo y aunque esta prisión solo albergara lo peor de la condición humana si por algún extraño motivo se la pudiera considerar hogar concedámosle a Cicerón que sin libros sería un cuerpo sin alma y por mucho que yo ansíe darle salida a los Steinbeck y Faulkner y a los Hemingway y a los Whitman y Scott Fitzgerald que más allá de toda esperanza llevo siempre en el ilustre fondo de este carrito si cada día consigo que al menos alguien se divierta con Twain o vibre con Zane Grey o llore a escondidas con la May Alcott puede que mis cuentas con quien quiera que algún día alumbrase el orden de este universo no me sean a la postre tan desfavorables pero déjame que te diga que si algún libro atrae a mis congéneres como la miel a las moscas es El Conde de Montecristo del que hay tres ejemplares que nunca asientan en la biblioteca porque siempre tengo algún alma sedienta de redención en espera de Dumas o quien quiera que lo escribiera aunque de este ejemplar que ves aquí espero mejores servicios pues ha de salvarme al joven Steven de la mano de otros o puede que incluso de la suya propia si es que aún sigue en su celda porque ese chico ayer mismo tuvo un mal encuentro y cuando le vi llevaba un par de moratones en el rostro y sangre seca en el cuello de la camisa obra con toda seguridad de alguna de esas viejas arpías que rondan a los muchachos en los vestuarios y son capaces de los actos más viles para satisfacer sus pasiones y por mucho que yo le avisara de cuidarse de tales compañías y evitar la soledad en los lugares donde actúan tales alimañas el chico bien por lo inocente o por lo arrojado de su carácter ha terminado recibiendo lo suyo o mucho peor ha enojado a una de esas fieras a las que no conviene molestar así que espero que pueda entender el mensaje de Dantés y desista de esas venganzas que como aquel francés descubrió con pesar deben fiarse a la providencia en vez de convertirse en su brazo ejecutor o por lo menos que encuentre en esa lectura la paz que este mundo le niega así que vayamos ahora a su celda aunque ya me inquieta que estos grillos no le hayan hecho asomar y temo que sus males no hayan ido a menos porque no sale ni aparece y ahora que mis ojos se hacen a la oscuridad le veo tumbado en el catre exánime y sin hacer caso a mis llamadas pues de no responderme no tendré otro remedio que avisar a los guardias aunque parece que sí que ya me ve y se levanta y se acerca y me habla y sus palabras me llenan de horror porque la amenaza a la que él no quiere dar importancia es de hecho una sentencia de muerte y porque quien la ha proferido es un tipo poderoso amén de un depredador sanguinario y depravado y sobre todo porque ese tipo es justamente quien me ha dado el libro de Verne conteniendo el mensaje con el fatídico encargo que he de entregar en el tercer corredor por lo que sin leerlo siquiera ya sé de cierto que hoy transporto la muerte en mi carrito y esa muerte tiene cara y voz y treinta años mal vividos y ahora siento como si mi propia mano empuñara el estilete para hundirlo sin piedad en la carne de una criatura que fuera de estos muros resultó culpable de alguna indignidad pero dentro de ellos va a morir condenado por su estúpida inocencia y debo seguir porque he de hacerlo y porque si no lo hago seré yo el ajusticiado y porque en el fondo somos lo que hacemos como ya te dijo este mismo cobarde jinete del apocalipsis empujando su carrito que ahora es tan pesado que tengo la sensación imposible de que es él quien me arrastra a mí y estos malditos ejes ya no chirrían sino lloran y hasta los libros me miran con desprecio y se ponen de pronto a vomitar todas esas notas que les fueron metiendo dentro pero yo no puedo perderme en estos oscuros pensamientos pues esta es la ley de la cárcel y yo debo seguir si no quiero sucumbir cielo mío pues la cárcel es juez que no perdona y ahora tú que tan bien me conoces deberías poder aconsejarme qué hacer porque me falta valor para hacer lo que debo y hacer lo que quiero consumiría la poca dignidad que me permite tenerte pero si tu decidiste aquella vez creo que en esta ocasión soy yo quien debe hacerlo por mucho que me atormente la duda y me oprima la razón aunque debo pensar rápido porque queda muy poco ya para llegar al corredor aunque por el camino he de cumplir con otra entrega muy especial que traigo bien guardada en la parte de abajo y si consigo mover estos libros sin que Thoreau acabe en el suelo verás que se trata de un encargo muy chocante que acepté hace años y en esta hora me coloca ante otra decisión tremendamente compleja pues Macguillis no es mal tipo y el arreglo que hicimos estaba funcionando de maravilla a pesar de lo enrevesado pues logramos que recibiera al menos ocho cartas de su mujer a pesar de los desvelos del alcaide para mantenerle aislado y todo gracias al sencillo procedimiento de dirigirme ella sus cartas a mí para que yo se las pudiera hacer llegar al marido y aunque en algún momento se extrañaron de que este viudo recibiera tanto correo la explicación de que eran cartas de mis antiguos alumnos resultó convincente gracias a la astucia de Sharon cambiando los datos del remitente en cada una de sus cartas y por este extraño procedimiento Macguillis ha podido sobrellevar mucho mejor su aislamiento hasta hoy en que este cartero indiscreto conoce el contenido de la carta y se pregunta si debe o no debe entregarla mi cielo y se lo pregunta desconsolado porque Macguillis no tiene más apoyo en este mundo que esa misma mujer que le está pidiendo el divorcio en esta carta porque será que hay otro hombre o que las noches son muy largas o el olvido traicionero y ese Macguillis que ya estuvo horadando la viga del techo cuando se llevó unos meses sin recibir correo mucho me temo que al leer esta amarga misiva enrolle su camisa y la pase de una vez por esa viga así que llevo otra muerte oculta en un libro pero esta me va a costar bien poco impedirla más allá de incumplir una promesa y ya ves cómo me mira al pasar pero mis grillos cantan de nuevo a pesar de este rastro de mentiras que me impone la conciencia pero el momento se acerca pues ya veo en la distancia dos manos asesinas que me esperan retorciendo los barrotes como si asfixiaran sendos pajarillos imprudentes que se dejaron engañar por el canto enjaulado de un mercenario y terminaron enganchados en la siniestra red y tal parece que ya conociera mi carga y ansiara su contenido pues me mira como al contable que entrega el sobre con la paga o a la furcia que se desprende de su colorido blusón prestado y en este momento más que nunca antes yo soy tu y tú y yo somos solo uno y aun siendo dos jamás podríamos con esta pesada carga y por mucho que ese vulgar asesino me grite o amenace con hacerme un agujero en la barriga o con ahogarme entre mis propios excrementos nada puede hacer ya que nos dañe y por más que yo pudiera desear volverme sobre mis pasos y entregarle el maldito libro este corredor se termina tan despacio que ya no podemos volver como tampoco pudimos regresar a aquel tiempo cuando tú me esperabas al anochecer vestida de mil primaveras con un plato lleno de sonrisas y una copa vacía para que yo te contara de mis alumnos y tu de tus geranios y entonces nos reíamos de la noche y nos bebíamos los amaneceres hasta que esa maldita sombra se te posó en el rostro y tú decidiste que yo le robara el tiempo a la implacable condena de la enfermedad aun sabiendo que de aquel negocio eras tú quien más perdía pues aunque de aquel crimen me vino esta condena que me arrastra y que siempre he tenido por leve dado que el precio era no volver a verte y aunque aquel acto solo me devolvió una epifanía de tu cara helada y tus ojos vacíos desde entonces todas y cada una de mis horas han estado tan llenas de ti que ni el tiempo ni las incesantes infamias de este lugar ni todas las indignidades que he padecido en estos años y ni tan siquiera la zozobra de estos momentos últimos cuando siento perdida ya mi existencia por darle unas horas más de vida a ese chico lograrán separarnos pues si en mí has vivido desde que yo te quité la vida ahora solo deseo que tú siempre hayas tenido razón y este pobre ser escéptico tan pagado de si mismo termine descubriendo finalmente esa verdad tuya tan ajena a toda razón para acabar entrando cabizbajo y arrepentido a esa vida más allá de la vida en la que nunca quise creer y donde al fin podremos estar juntos por siempre pues créeme mi querida Ellie que con solo atisbar la luz de este deseo imposible en las oscuras bóvedas de mi conciencia empiezo ya a sentir como mis grillos cantan anunciando el atardecer


A modo de explicación.

Este texto surge de una propuesta de Jose dentro de su Vadereto del mes de Mayo de 2022, a cuyos requisitos me permití añadir el de escribir el relato sin utilizar signos de puntuación. A pesar de la dificultad, o precisamente gracias a ella, ha sido una experiencia absolutamente enriquecedora. Creo que este es de los textos que más me ha enseñado y seguramente uno de los que más trabajo me ha costado; tanto, que después de escribir casi tres mil palabras de corrido ahora mismo me parece una fiesta cada vez que coloco un punto o una coma.

Era tentador explicar ahora mi proceso creativo como hago en ocasiones, pero en este caso creo que es mejor limitarme a contestar aquello que tengáis a bien comentar o preguntarme. Entre otras cosas, esto ha sido agotador.

Como supongo que habrá sido también tu lectura. Pero piensa que si has llegado vivo hasta este párrafo, entonces… ¡ya puedes presentarte a un campeonato de apnea!

Muchas gracias. Un abrazo.

17 Comentarios

  1. Hola, Isra. Yo voy a ser más crudo y te diré que la bola de nieve de esta entrada creció tanto que dejo sin nieve al alud que se avecinaba. Así que, aplastados por el texto, no es lo mismo que enterrados por él. Toma mi comentario como una opinión personal y no un reproche, si nos planteas un puzzle, y nos presentas todas fichas a medida que las vas colocando, no nos dejas margen para que imaginemos las que pudieran faltar, así que acabamos formando parte de esa bola de nieve. Mira que toda la entrada es un único y extenso párrafo.
    No sé si me he explicado bien, pero esa ha sido mi sensación al leer tu entrada.
    Saludos.

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  2. Hola Isra, la idea es maravillosa, lo que sí no me ha gustado mucho es la forma en la que la has escrito. Ya has explicado que es un experimento y está bien. En lo personal, yo creo que uno debe hasta cierto punto no ponerle las cosas difíciles al lector, me hubiera gustado, ya que el relato lo escribiste de esta forma, que no fuera tan extenso. De igual manera te felicito por atreverte y porque el tema es genial . Mañana le voy a dar otra leída con más calma.

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    1. Muchas gracias, Ana, esto es precisamente lo que uno quiere leer cuando pide critica y opinión sobre su trabajo. Tienes toda la razón y en vez de perderme en justificaciones, voy a hacer lo que hay que hacer con los ejercicios: corregir. Voy a escribir de nuevo esta historia con signos de puntuación, y no va a consistir en ponerlos donde deberían estar, sino en reescribir la historia de principio a fin, aprovechando para mejorar otros puntos que también me han señalado. Así se convierte en una nueva ocasión para aprender.
      Muchas gracias por tu sinceridad, como también a José y a todos los que me estáis ayudando a mejorar. Y siéntete libre, siempre, de hacerme ver lo que crees que hago mal porque esa es la mejor, si no la única, forma de aprender.
      Un abrazo!

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      1. Isra, disculpa que te conteste hasta ahora, he estado fuera. Creo que todos debemos estar receptivos a los comentarios, desgraciadamente pocos lectores dan su verdadera opinión pero con comentarios sinceros todos podemos crecer y mejorar. La verdad, siempre que te he leído ha sido una experiencia maravillosa, tienes un gran nivel y he disfrutado mucho leyéndote en otras ocasiones. Voy a estar atenta a tu relato, apenas me estoy poniendo al día con las lecturas. Un abrazo.

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        1. Querida Ana, te agradezco mucho estas palabras a las que doy más valor viniendo de alguien a quien sigo con mucho interés y con cuyas historias disfruto y aprendo. Tienes buena mano escribiendo, no necesitas que yo te lo diga, pero además escribes con intención y sutileza (no son incompatibles, se complementan). Usas muy bien el lenguaje, y es muy de agradecer que además de escribir con corrección, exista ese plus de amor por las palabras, de no conformarte con el lenguaje coloquial y darle amplitud al vocabulario. Espero mucho de ti como lector.
          Y como amigo te envio un gran abrazo.

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  3. Buenos días, Isra.
    Relato leído y diría que hasta sufrido. 😝
    Te cuento lo experimentado.
    Veo dos partes muy diferenciadas: Su lectura y comprensión, y la satisfacción o emoción que transmite.
    Vayamos por partes.

    Su lectura me ha costado muchísimo. Yo soy de esos lectores que necesitan dosificar el texto y paladearlo, (sí, efectivamente, como si fuera comida 😅😂). De hecho, soy incapaz de leerme una novela de un tirón por mucho que me atrape. Necesito dosificarla y que me dure varias noches. Por eso será que disfruto mucho más con los cuentos y relatos.
    En este caso, las letras parecen confabularse para matarte de asfixia, aunque tengo que reconocer que mentalmente le he ido añadiendo mis propios signos de puntuación. Al menos al principio, soy de los que leen con la voz mental y hago las pausas y entonaciones pertinentes. Aquí me las he inventado y eso me ha ayudado a leerlo mejor.
    También me ha resultado muy complicado por varias razones: Me han interrumpido varias veces y me ha costado volver a integrarme en la historia, a pesar de marcar por dónde iba. La ausencia de puntos y aparte es más engorrosa que la de puntos y comas; la vista necesita una especie de mapa para ir guiándose dentro del texto. Para ayudarme mejor, he ido seleccionándolo, con ratón y teclado y, mi gran habilidad con mis gordos deos, me han hecho regresar al principio o saltar al final del relato varias veces, teniendo que volver a buscar por dónde iba. 😅😝
    Dicho esto, la experiencia lectora es agotadora y, aunque la historia atrapa, estás deseando ver el punto y final. 🤷🏻‍♂️

    Sin embargo, en cuanto al contexto, a la trama, a la historia, al disfrute de lo que cuenta ha sido distinto.
    Creo que el personaje, el escenario, la emoción que se cuenta es ideal para este experimento. El texto, su lectura, contagia la asfixia que el conductor del carrito está sintiendo por esos pasillos. La ausencia de signos de puntuación expresan maravillosamente esos pensamientos que surgen a borbotones de su mente exhausta y casi moribunda. Reflejan muy significativamente la necesidad de contar todo lo que siente de esa forma tan explosiva y encadenada ante la posibilidad de que se le acaba el tiempo de exposición. Sientes la necesidad de tomarte tus propias pausas y dilatar la historia, de la misma forma en que él va pausando el carrito.
    Creo que cuando terminas de leer, está en las mismas condiciones mentales que el protagonistas, quizás hasta físicas. Agotado por ese trasiego de información sin respiro, por tanta información sin tiempo a digerir y con la necesidad de repasarla mentalmente.

    ¿La historia? ¡Maravillosa! La idea del repartidor de libros como recadero de inquietantes mensajes es fabulosa. Así como la contextualización de los presos, sus situaciones y dificultades, a través de sus narraciones mentales.

    ¿El remate final? Por un lado, la constatación del por qué de la condena del protagonista es idílica, gustosa y complaciente. Puede decirse que es un asesino por amor y compasión y eso, desde el punto de vista del lector, le otorga perdón y dispensa. Nos pone en la controversia de cuál sería nuestra actitud en las mismas circunstancias.
    Por otro lado, para averiguar el por qué de su aparente destino fatal me ha obligado a leer varias veces entre líneas. (molto difíshile, amigo). Espero no caer en el spoiler (el que lea este comentario hasta el final sin leer tu texto se merece que le borren todos los puntos y comas hasta de su libro de familia 😂). Entiendo que este hombre ha decidido no entregar el libro, y por consiguiente el mensaje de amenaza, al chico destinatario. Y, por lo tanto, recibirá también el castigo mortal. ¿Es así?

    Bueno, Isra. En primer lugar, mi más sincera felicitación por el esfuerzo, el trabajo y la consumación de un reto mega-superado. Creo que yo nunca me atreveré con esta titánica faena. En segundo lugar, gracias por hacerlo como regalo para el VadeReto y, por ende, para toda la familia acervolense. Creo que esto magnifica tu cariño hacia nosotros y además nos demuestra, aunque no hacía falta, tu grandísimo talento, tus ganas de experimentación, aprendizaje y superación. Eres un gran ejemplo a seguir.

    ¿Cuestiones que me gustaría preguntarte?
    Cómo has realizado la escritura. No me creo que lo hayas hecho de un tirón, tal cual nosotros lo leemos. Caerías infartado en el punto y final. ¿Has escrito normalmente y luego le has quitado los signos de puntuación? ¿Has ido creando esos puntos y aparte que yo tanto he deseado y luego los has eliminado?
    La idea del repartidor de libros por los pasillos presidiarios creo que la tenías clara, pero ¿Qué se te ocurrió antes, el fatal final, la idea de los libros como contenedores de mensajes, la benevolencia por el protagonista,…?
    ¿Cómo has ido engarzando las ideas que te iban llegando? Yo las voy apuntando y luego, cuando me pongo delante del escrito, las voy incorporando entre párrafos hasta acoplarlas lo más adecuadamente.
    Y creo que las dos preguntas más importantes: ¿Qué te ha hecho meterte en este faenón? 😝 Y, ¿Qué aprendizajes has sacado de ello?.
    Isra, portumare, contéstame con signos de puntuación. 😅😂😂🤣🤣
    Un abrazo enorme. 🤗😊👍🏼

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    1. Como no me he quedado satisfecho con la extensión del comentario anterior añado este. 😝🤣
      Me pregunto, Isra, ¿Cómo quedaría este relato convertido en audio-cuento? Sin que el narrador caiga muerto de asfixia y fatiga, claro. 😂😂😂
      Tu experimento me va a estar dando vueltas en el coco varios días. 🤯
      Pero, ¿te cuento un secreto? Me aparecería leerlo de nuevo, aunque no hoy, claro. 😅😂
      Un abrazo.

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        1. Pues… muchísimas gracias por el esfuerzo. Empiezo a creer que esto me lo debía haber guardado para mi, dado el riesgo de perder las pocas amistades que tengo en este mundillo!

          El caso es que lo estoy reescribiendo y, como soy tan «culo inquieto», la historia está cambiando tanto que ya es otra. Vamos, que ya llevo dos o tres borradores, a cual más distinto. En fin, tengo tiempo hasta primeros del mes que viene proponga otro vadereto que, pongo a Joyce por testigo, ¡esta vez lo escribiré en condiciones!!!

          Un abrazo!!

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          1. Pues te diría que no lo reescribieras, Isra, porque este experimento, exitoso desde mi punto de vista, se merecería quedar así, pero ya que lo estás haciendo y, además dices que va a resultar distinto… Adelante amigo, escribe, escribe. Será un placer leerlo y no le pongas límites de tiempo. 😉👌🏻

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  4. ¡Extraño experimento, Isra! Si los presos, cuando llevan enchironados unas cuantas semanas, se olvidan de ese inútil deseo de romper los barrotes o dejarse las uñas cavando un túnel, nosotros, fieles lectores, olvidamos que los puntos y comas no están, y los seguimos leyendo. Te confieso que he pasado más tiempo en buscar quién era Gideon, que releyendo porque había perdido el hilo.
    Me ha divertido el experimento, pero me ha divertido mucho más el entorno en el que has situado la acción. Y la posibilidad de convertir al Viejo Sam en salvador de vidas o justiciero de las infamias de tan siniestro lugar.
    Un abrazo, amigo.

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    1. Muchas muchas gracias por el esfuerzo y por tu comentario. La Gideon’s bible es todo un clásico, omnipresente en moteles y cárceles, que he utilizado para darle una dimensión filosófica: los mismos presos que dudan de todo tipo de orden superior la utilizan como una especie de muro de las lamentaciones, llenando sus páginas con otras historias que se convierten en una especie de nota al margen de carácter ético y que añaden en realidad preguntas sin respuesta sobre las preocupaciones fundamentales del hombre. Pero se impone el pragmatismo y, en el fondo, los presos solo buscan la inexistente nota de Al Capone, un tipo que en realidad solo dedico sus largos años de cárcel a tocar el banjo.
      A veces hay que sembrar los relatos como un campo de minas: lo importante no es lo evidente.

      Sam. No debería estar allí, pero todos en la cárcel piensan que no deberían estar allí. ¿Quien dice la verdad en la isla de los mentirosos? Pero su historia es una historia de amor, eso subyace en el fondo. Él ha mantenido viva durante años a la esposa que mató, al extremo de que ella es la otra voz de su diálogo interior. Ese es el eje de la trama pero he tratado de esconderlo debajo de muchas capas para que solo al final se pueda responder a La Pregunta: con quien habla Sam, y porqué. Es lo que más me ha costado.

      Un abrazo!!!

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      1. La verdad es que ese monólogo interior reconvertido en diálogo ficticio es maravilloso. Primero te da que pensar que es alguien que le espera fuera y, por tanto, es su razón de subsistencia y luego, casi al final, muy sabiamente logrado, te vas dando cuenta que es la razón de su condena. Creo que si hubieras intentando este experimento con otro tipo de voz, un auténtico monólogo, habría perdido muchísima belleza.
        Lo de la Gideon Bible lo he podido constatar, aunque en algún hotel, no en la cárcel (toco madera😅😂). Los mensajes que se pueden leer en ella son dignos de historias de Poe, King o Stoker.
        Abrazos compartidos. 🤗👍🏼

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