Equilibrios.


Al principio todo es sólido. Con los años descubres razones, y deseas cambios. Después construyes, te procuras una nueva solidez, la necesitas, te rodeas de ella. Si todo va bien, esto permanece hasta el final.

Pero no suele ocurrir. La vida está jalonada de crisis. Pequeñas o grandes. Propias o globales. Da igual, suceden. Y todas tienen un efecto en común: amenazan la solidez.

Bien asumidas, las crisis te enseñan que en realidad todo se basa en equilibrios. Y cuando algo los desestabiliza, existe una inercia universal que tiende a recuperarlos, o a establecer otros nuevos.

Para salir de cualquier crisis hsy que saber adaptarse. Lo llaman también inteligencia. Pero adaptarse es, en realidad, recuperar el equilibrio. Despojarse del peso de lo irreversible y reubicarse en un nuevo contexto. Descubrir que aferrarse a lo solido te impide recuperar el equilibrio, que si ligas tu existencia a algo inamovible eso se puede convertir en un lastre.

Descubrir también que el equilibrio no se recupera con vaivenes y aspavientos, sino con movimientos suaves, pausados y precisos. Que hay valores que nos atan y pensamientos leves que nos liberan.

Esa y no otra es la extraña habilidad del funambulista, tan necesaria para sobrevivirnos a nosotros mismos dia tras dia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s