Invocación (Emociones en 50 palabras (enero))


Este micro es mi participación en el reto Emociones en 50 palabras de Sadire del mes de Enero, inspirado en la imagen propuesta:

Invocación.

¡Detente!

Recuerda. Te dí placeres. Colmé tus propósitos. Recuerda quién satisfizo tus ansias, quién sació tus instintos .

¡Detente! ¡Te lo ordeno!

Me pertenece cada grano de tu clepsidra. Míos son tus instantes, míos tus latidos.

No implores. ¡No conozco piedad!

No esperes misericordia de tu dueña, la diosa Nicotina.

A modo de explicación:

Puede parecer pretencioso que uno comente sus propios textos; lo hago con una finalidad concreta: pienso que quien lee por estos mundillos pretende, como yo, aprender. El caso es que mis escritos no son ejemplo de nada, pero si que encuentro útil explicar cómo los monto, en qué pienso, cuales son mis ideas y también cuales mis errores. Creo que eso si que puede ser útil a los demás, al menos, para saber lo que no tienen que hacer.

Con respecto a este texto en concreto, responde al planteamiento original del reto pero también a una serie de condiciones que yo mismo me propuse. ¿Por qué? Con esto lo convertía en un ejercicio, y eso hacía el reto mucho más exigente e interesante para mí. Otra cosa son los resultados. Este es el grado de cumplimiento de esas condiciones:

“voy a intentar que además el texto tenga sentido sin el apoyo conceptual de la imagen que lo acompaña”. Creo que el texto tiene bastante sentido sin el apoyo de la imagen, aunque desde luego se realimentan uno a la otra: esa mujer es hermosa y a la vez despiadada, como la mortal nicotina, y el reloj de arena representa claramente el objeto del deseo de la diosa, ese tiempo que el vicio del tabaco roba a las vidas de las personas.

Hay presentación-nudo-desenlace. Esta es la historia de un pacto en el que un desconocido Fausto (que podría ser cualquiera de nosotros) llega al punto en que tiene que pagar por todo lo que obtuvo; la naturaleza de todo este asunto solo se desvela al final, en la última palabra, que viene a darle sentido a la historia y transformarla, desde lo que en todo momento parece un conjuro típico de historias de fantasía (al menos eso he intentado), a una realidad bastante cruda y creíble.

Me propuse escoger un nombre que describiera a la mujer con una sola palabra, y pienso que la palabra Nicotina, usada como tal, no precisa de ningún añadido para poner en suerte al personaje.

Me propuse asimismo que los signos de puntuación y la longitud de las frases marcaran el ritmo de la historia. He hecho algo más, jugar con la geometría. Las frases imperativas, alineadas a la izquierda, son cada vez más largas para transmitir la sensación de que la diosa implacable deja caer el peso de su poder cada vez con mayor intensidad, mientras que las frases de carácter más declarativo, alineadas a la derecha, son progresivamente más cortas representando el peso decreciente de los inútiles argumentos de nuestro particular Fausto. Los signos de puntuación me ayudan a prescindir de preposiciones y conjunciones, aunque alguna se ha colado.

Otro propósito era utilizar, con criterio, la mayor cantidad de verbos posible. Esto creo que lo cumplo en parte: “Colmé”, “Satisfizo” y “Sació” son los que encuentro más significativos: tenía que darle forma al trasunto de la historia sin revelarla antes de tiempo, y creo que esos verbos se ajustan bastante bien a las sensaciones que produce el tabaco, aunque en este caso el sujeto de esos verbos esté personificado en la propia diosa, pero ella no deja de ser una metáfora del vicio.

Y por ultimo me impuse la condición de no usar más personajes que el propio tiempo, y una mujer. Aquí he incumplido totalmente: hay un personaje implícito, al que se refieren todas las frases y que es en realidad el verdadero protagonista. El tiempo no es en realidad más que un objeto (los granos de la clepsidra), que no toma parte más que por pasiva.

En fin, espero que os haya gustado y que de estas explicaciones, bastante más extensas que el propio texto, podáis sacar algo útil.

7 Comentarios

  1. Qué buen microrrelato! En efecto, tiene un tempo in crescendo muy bien logrado, y tiene también la virtud esperada en un relato así de breve (si no es que en cualquier relato): la contundencia de su final. Todo el peso sobre la “Nicotina”. La contundencia en los textos de esta naturaleza breve suele ser una inversión, cierto? Pues sí que lo has logrado, en varios sentidos: convertir un supuesto relato fantástico, como inspiraría en primera instancia la imagen, en una metáfora de la agonía del tabaco.
    Muy provechoso tu comentario! Y, tal como el relato y su relación con la imagen, es autónomo. Cómo decir: también dialogan, relato y comentario, pero valen por sí mismos! Un abrazo!

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    1. Muchas gracias! la imagen parece estar diciendo ¡Detente!, y habiendo escogido ese nombre para la mujer, con todo lo que implicaba, el resto era construir el engaño, alimentar ese giro final que hace que todo tenga otro sentido.
      En cuanto al comentario, como este tuyo y cualquier cambio de impresiones, creo que son lo más valioso para quienes queremos aprender cada día. Saber que quiso hacer en realidad el autor, la forma en que trabajó la historia, sus ideas, sus recursos… hablar sobre todo esto es lo mejor quizás que se puede hacer por los demás, y también por uno mismo.
      Un abrazo, y muchas gracias por tus observaciones. No tengas ningún reparo en señalarme también errores, que los cometo a cada paso! Es quizás lo que más agradezco.

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        1. No es fácil hacer crítica constructiva, nunca estas seguro de no equivocarte y nunca sabes cómo se lo van a tomar.

          Por eso tiene tanto valor que alguien se atreva a mostrarnos nuestros errores, y si uno es consciente de ello, no puede más que agradecerlo, aunque a veces duela… pero, ¿acaso no es la sinceridad el ingrediente fundamental de cualquier relación humana?
          Un abrazo!

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  2. Brutal! Creo que has cumplido con creces tus objetivos y la verdad es que me resultaron demasiadas restricciones para tan pocas palabras. Aunque no leyésemos las explicaciones, estoy convencida de que impactaría igualmente.
    Un trabajo estupendo. Enhorabuena☺

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    1. Muchas gracias, me das la segunda gran alegría del día. La otra te la tengo que contar, pero no por aqui, y es algo para lo que necesito tu ayuda. Es poca cosa, solo un par de respuestas, pero solo lo puedes hacer tú, o más bien solo confío en ti.
      Creo que tengo tu mail, mañana te cuento…
      Un abrazo!!!

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