Va de Reto – Dic 2019


Este relato es mi participación en el reto de VadeReto especial (Diciembre) de JascNet. El planteamiento de partida consiste de cuatro elementos que Jascnet propone al participante a escoger entre otras posibilidades. En mi caso, estos elementos son : lago, descanso, fantasía y tradición. Con ellos en mente hay que construir un texto con, al menos, cien palabras. Os animo a participar, se aprende y es bastante divertido.

La derrota del lago.

Hardm’n se quitó el abrigo y las botas al llegar a la orilla. Los ladridos sonaban cada vez más cercanos. Entró en el lago sin titubear, sumergiendo poco a poco su cuerpo aguerrido y exhausto a medida que caminaba por el fondo cenagoso. Cuando el agua ya le alcanzaba al pecho miro atrás por un instante. Tomó impulso y comenzó a nadar. Su misión terminaba al otro lado de las aguas. Allí encontraría al maldito Therryl y podría por fin pelear con él por su libertad.

Sus brazos batían el agua como dos poderosos remos, pero apenas le permitían avanzar. Nubes de oscuros limos ascendieron a su paso, convirtiendo su estela en una negra mancha ondulante. La jauría se aproximaba. A su alrededor todo se había vuelto siniestro y hostil. No podía dejar que le atraparan, ahora que se acercaba a Therryl más allá de toda esperanza. Milicias de cañas retorcidas y viejos tocones formaban amenazadoras en las tinieblas, como si pretendieran liberar sus raíces del légamo de las riberas para lanzarse también en su persecución. Un silencio ominoso ahogaba hasta el chapoteo de sus brazadas.

Podía sentir la maldad de aquel lugar. La neblina portaba fatales presagios de oscuras presencias perturbadas. Solitarias burbujas rompían en la superficie aquí y allá, delatando quien sabe qué siniestras criaturas de las profundidades. Pero no se arrepentía de su decisión. Los perros no podrían cruzar, y los esbirros de Therryl tendrían que rodear el lago. Eso le proporcionaría una o dos horas de ventaja. No necesitaba más.

Hardm’n prosiguió sin descanso, a riesgo de que el combustible de su determinación se consumiera por entero antes de poder alcanzar la lejana orilla y entonces, rendido y exánime, el lago terminara engulléndole. Pero el peso de sus ropajes empapados lastraba su avance. Sus músculos, transidos de frío, le mandaban mensajes de dolor. La orilla, su destino, parecía cada vez más lejana. Pensó que sería irónico venir a encontrar este absurdo final, vencido por un lago, después de haber superado obstáculos y rivales mucho más poderosos.

Este pensamiento le animó. Cerró sus ojos a aquella pesadilla y reavivó el ritmo de su nado. Cada brazada se convirtió en un desesperado azote que amenazaba con hacer añicos la superficie del lago. La rabia devolvió el calor a sus miembros y despejó su mente. Dejó atrás la desesperación y el cansancio, e incluso fue capaz de no arredrarse cuando unos anillos viscosos se deslizaron ante él entre las ondas de la superficie. Siguió nadando, más allá de sus fuerzas, hasta que una de sus agónicas brazadas terminó con su mano derecha enterrada en el limo. Había alcanzado la orilla.

Se arrastró de alguna manera fuera del agua. Ya solo faltaba encontrar a Therryl. Pero ahora, cuando estaba tan cerca, ahora que por fin tenía en su mano la consecución del único fin que le quedaba a su existencia, las fuerzas le habían abandonado por completo. Tendido boca arriba en el barro supo que no podía continuar. Las piernas no le respondían. Estaba extenuado. Tenía que descansar. Aún no se escuchaban los perros. Unos minutos. Solo unos minutos para recuperar el resuello.

Le despertó un fuerte pinchazo en la garganta. Hardm´n abrió los ojos. Primero vio la espada, después la mano que la empuñaba y, finalmente, contempló horrorizado la fiera expresión del rostro de su némesis. Estaba perdido. Intentó un rápido movimiento de su brazo derecho para agarrar el acero y apartarlo de su cuello, pero Therryl reaccionó pisando su antebrazo con tanta fuerza que sintió convulsiones de dolor. Le tenía bien atrapado.

Pensar que había llegado hasta allí para caer de esa manera tan estúpida, sin tener siquiera la ocasión de blandir su acero, era devastador. Ahora… ya todo estaba perdido. Therryl solo tenía que empujar un poco su espada para enterrársela en la garganta y darle una muerte rápida. Therryl, ese condenado bastardo poseído por oscuros deseos de venganza y maldad, ya no le daría la mínima oportunidad. Podía ver en sus ojos como estaba disfrutando de su victoria.

—Maldito seas, Therryl, ¡acaba con esto de una vez!

Therryl agarró el pomo de la espada con ambas manos, adelantó su torso y flexionó los codos para armar una estocada definitiva. Su rostro grisáceo se encogió en una mueca de desprecio. Un torrente de rabia manaba de sus ojos hundidos. Solo tenía que echar el peso de su cuerpo sobre la espada para atravesarle.

—No tendrás esa suerte, Lorris Hardm’n,

Hardm’n no podía dejar de mirarle. No quería dejar de hacerlo. ¿Que oscuros designios, que malvadas intenciones se escondían en esa mirada de fuego? Hardm’n escuchó el lejano fragor de la jauría que ya se iba acercando. Ya casi sentía el frío acero hendiendo su carne cuando las palabras de su verdugo brotaron como un sucio escupitajo.

—Aquí terminan todas tus fechorías. Como alguacil de la villa de Roughland te comunico que estás acusado de raptar, violar y asesinar a una menor de edad y de intentar asesinar a su padre , principal testigo de estos delitos —en ese momento Therryl se abrió la solapa de la camisa para mostrar una profunda herida todavía abierta en su cuello—. Me han encomendado tu captura para llevarte ante un tribunal, donde yo te juro ante Dios y los hombres que responderás por todos tus crímenes y serás colgado hasta la muerte.

Un comentario

  1. Hola Isra, en cuanto al relato, es muy bueno, sobre todo por ese final inesperado donde los papeles se intercambian. La descripción del esfuerzo de Hardm’n por llegar a su salvación está muy conseguida y te mete de lleno en su angustia. Quedan algunos elementos intrigantes en el aire que dan a entender una posible continuación para explicarlos. ¿Esa es la idea? 😉
    Con respecto al reto en sí, comentarte dos detalles: en escribir jugando has escogido la carta y de ella solo el lago, no la bailarina. En el de sadire has elegido la palabra tradición, cuando tenías que elegir uno de los dos audios e integrarlos en la historia. Dime si puedes hacer algo con ellos.
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s