La incorrección política de caperucita roja.


Érase una vez una niña que era muy querida por su abuelita, a la que visitaba con frecuencia aunque vivía al otro lado del bosque. Su madre que sabía coser muy bien le había hecha una bonita caperuza roja que la niña nunca se quitaba, por lo que todos la llamaban Caperucita roja.

Una tarde la madre la mandó a casa de la abuelita que se encontraba muy enferma, para que le llevara unos pasteles recién horneados, una cesta de pan y mantequilla…

Vale. Si la abuela estaba tan enferma, ¿por qué consentían que viviera sola al otro lado del bosque? ¿Realmente son los pasteles, el pan y la mantequilla la mejor dieta para una anciana enferma? ¿Quien horneó esos pasteles? ¿Tenia licencia fiscal, licencia de apertura, carnet de manipulador de alimentos, registro en sanidad? ¿Y que decimos de esa caperuza roja? ¿Se produjo legalmente? ¿Se facturó con iva? ¿Llevaba etiqueta indicando si se podía planchar o lavar, y si al hacerlo se podía usar lejía o precisaba suavizante? ¿Cumplía la prenda con los estándares comunitarios de calidad? ¿o acaso era una imitación fraudulenta? ¿No es ese mote de caperucita roja con que la llamaban todos algo denigrante, puede que un claro indicio de bulling? ¿Cómo mandaban a una niña sola a cruzar el bosque? ¿No es eso obligar a trabajar a un menor? ¿Qué hay de su seguridad? Y para colmo, la hacían repartir alimentos fraudulentos ¿No es para quitarles la custodia? Porque, si la mandaban por la tarde, ¿que pasaba entonces con la tarea? ¿Y con las extraescolares? ¿Es que no se preocupaban por la educación de la criatura? De hecho, con tanta visita y tanto paseo por el bosque, ¿estaba esa niña escolarizada siquiera? ¿Por qué no se quitaba nunca la caperuza? ¿Acaso la obligaban? ¿Hasta para dormir? ¿Entonces como se lavaba el pelo? Si la madre cosía tan bien, ¿por qué no le hizo otra caperuza roja de recambio para poder meter en la lavadora la que llevaba siempre? ¿Qué es eso de que la caperuza roja era bonita, si está totalmente demodé? ¿Bonita? ¡Já! Comparada con ¿qué? ¿La abuela era por parte de padre o de madre? ¿Estaban los padres separados? ¿Seguía la frecuencia de visitas a la abuela el régimen pactado en la sentencia de divorcio? Pero, si esa abuela quería tanto a su nieta, ¿cómo consentía entonces que se metiera esas caminatas día si día también para llevarle comida, como si no existiera el Telepizza? De hecho, ¿Le pagaba los portes de los dulces a la niña? Y sobre todo, ¿Por qué “érase una vez” esa niña? ¿Es que no podía ser más veces? ¿No había más días? ¿en serio era sólo ESA vez? ¿Es que acaso la pobre niña estaba atrapada en el tiempo, viviendo en un eterno día de la marmota en el que la explotaban haciéndola trabajar de repartidora, vestida con un uniforme ridículo y sucio que nunca pasó por la lavadora, acomplejada porque todos la llamaban por un mote absurdo y dejando atrás sus estudios y sus juegos para ser cómplice de la economía sumergida distribuyendo alimentos caseros sin ningún tipo de control sanitario o fiscal con los que podía provocarle a su abuelita enferma la muerte por hiperglucemia?

Vaya. Y del lobo, ni hablamos.

 

9 Comentarios

    1. Amiga mía de mi alma! He resucitado solo un ratito de entre mis esclavitudes para destrozar un cuento, lástima que no pueda quedarme, porque me queda bastante mala baba que segregar y se me ha puesto a tiro Blancanieves.
      Pero volveré!!!
      Un abrazo a cuenta de todos los que te debo!!!!

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