Los derechos del lector.


¿Sabéis por qué García Márquez tuvo que escribir su novela “El Coronel no tiene quien le escriba? Pues ¡porque en esos tiempos aún no existía Historias a Medida!

Así es, ¿Cuántos de vosotros no tenéis quién os escriba? ¿Cuánto tiempo pasáis mirando las entradas del lector en busca de algo que os interese u os apetezca leer? No es justo, ¿verdad? Tanta gente escribiendo sobre su propio mundo, sus cosas y sus ideas, y a ninguno de ellos se le ocurre pensar en lo que le puede interesar al lector.

Bueno, sí, en realidad todos lo pensamos, todos tratamos de escribir algo que interese, que despierte emociones, sentimientos o que genere opiniones, pero todos nos limitamos a tratar de adivinarlo por nuestra cuenta, a intuir lo que podría llegar más o menos a la gente… ¡y sin embargo a ninguno se nos ha ocurrido preguntar!

¡Los lectores tenemos nuestros derechos!

Derecho a que se nos tenga en cuenta, a que se nos escuche, a que se escriban textos que verdaderamente nos interesen, sobre temas que nos atraigan o en estilos que nos gustan. Tenemos derecho a que nos guste o no un escrito, pero sobre todo tenemos derecho a que se escriba sobre lo que nos gusta.

Porque los lectores somos lo más importante. ¡Ya era hora de que alguien pensara en nosotros!

Por esa razón ha nacido Historias a Medida. Es algo tan sencillo y a la vez tan valioso como escribir por y para alguien. Para ello, tan solo es necesario que dejemos una petición en la página Peticiones, donde cualquiera de los escritores que colaboran puede verla y, si la encuentra interesante, atenderla.

El resultado es que un escritor encuentra inspiración en algo que sugiere un lector, y un lector recibe un texto sobre el tema que ha sugerido. Así de sencillo, y así de fácil.

Se establece por tanto una comunicación entre autor y lector que va mucho más allá del mero comentario sobre un escrito: El lector interviene provocando el proceso creativo, y es a su vez el receptor de la creación. De paso, todos asistimos al proceso, y todos podemos disfrutar de esos textos.

Y a la vez se genera un feedback muy importante para el escritor: El lector comenta el texto, lo agradece, estimula al autor, enriquece todo el proceso. Importa la calidad, por supuesto, pero también la intención: querer decirle algo a alguien, querer hablarle de lo que sabe que le interesa, tratar de aportarle otra perspectiva o poner la imaginación propia al servicio de los deseos de otra persona.

En Historias a Medida se puede participar pidiendo textos y/o escribiéndolos. Esta abierto a todos, es absolutamente gratis y no tiene más intención que fomentar la creatividad, la participación y la comunicación entre los dos componentes fundamentales de la creación literaria: lector y autor.

Amigo lector, entre tantos miles de blogs, resulta que tú no tienes quien te escriba. Únete a nosotros, pide un texto. Puede que el resultado no sea el que esperas, pero al menos sabrás que lo han hecho por y para ti. Puedes seguir eternamente buscando lo que te gusta en el Lector de wordpress, o puedes venir a encontrarlo a Historias a Medida: solo tienes que pedirlo.

Historias a Medida es un proyecto que acaba de empezar. Ya tenemos dos autores (y alguno más en camino) y veintisiete lectores. Se han atendido mas de diez peticiones. Llevamos en solo unos días más de 500 visitas de 133 visitantes de distintos países que han dejado la sorprendente cifra de ¡108 comentarios! ¿Un comentario cada cinco visitas? ¡Eso es una barbaridad!

Pero tenemos un valor adicional. En Historias a Medida no funciona el quid pro quo que es la madre del posicionamiento en todas estas redes. Este lugar no sigue a nadie, no puede hacerlo, ni tampoco puede darle al “me gusta”, ni puede comentar. Es un blog multiusuario, y carece por tanto de una personalidad propia. Esto quiere decir que todo lo que hay aquí es auténtico. Los seguidores son reales, son personas que siguen este sitio porque sí, sin otra intención ni pretendiendo que los sigan a ellos. Los autores ya tenemos nuestros propios blogs, y solo venimos aquí a colaborar. Aquí, cuando alguien comenta es porque realmente tiene algo que decir, y cuando alguien pulsa el me gusta, es porque ha leído el texto y le ha gustado. Por la sencilla razón de que Historias a Medida no da nada a cambio. No especulamos con la popularidad: Mejor pocos, pero bien avenidos.

Como ves, aún estando en los inicios, la comunicación ya funciona, existe ese feedback y, sobre todo, aquí se está escribiendo por y para los lectores, no intuyendo lo que desean, sino dándoles voz y atendiendo sus peticiones. ¿Conoces algún otro sitio en la blogosfera donde ocurra esto?

Ven a conocernos. Te esperamos en  Historias a Medida.

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