Malos tiempos para la lectura.


Según las estadísticas del año pasado un cuarenta por ciento de los españoles no coge un libro ni para cambiarlo de sitio. Han cerrado 700 librerías, y si descontamos los libros de texto y la basura firmada por famosos (y en ocasiones escrita por ellos mismos) resulta que aquí no lee ni el tato.

¿A alguien le sorprende?

Pero hay también un dato revelador: los jóvenes cada vez leen más. Me resulta extraño. Yo creía que los jóvenes estaban más por el mensaje corto, directo y ramplón de los youtubers o las redes, que huían del texto largo, que cualquier frase bien escrita les producía mal roll o que ¡no entendían los libros porque no traen emoticonos!

Y me alegro mucho de estar tan equivocado. Pero, ¿qué leen? ¿Potters y crepúsculos? ¿O quizás esas ensoñaciones pseudo eróticas con ídolos adolescentes que petan el wattpad?

Pues no lo sé, pero espero equivocarme también en esto. Vamos, que no espero que lean a los Verne y los Salgari con que yo mismo me inicié hace décadas en este bendito vicio, ni tampoco que se entreguen abiertos de piernas a Joyce, Mann, Nabokov o Tolstoi.

Pero me interesa saberlo. Porque si además de leerse lo que con más o menos acierto les recetan en los institutos son capaces de generar por sí mismos el deseo de introducirse en una historia compleja y pasar páginas con deleite, sea quien sea el que las escribiera tiene todos mis respetos.

Porque a los viejos, si ya no leen, no hay jubilación ni aburrimiento que les pueda hacer cambiar. Batalla perdida. A los adultos, si todavía no saben que esto de leer relaja y fortalece más que diez años seguidos en yoga o Pilates, nadie los va a poder convencer a estas alturas.

Pero los jóvenes están a tiempo de adquirir un buen hábito. Y si hay quien los sepa enganchar, sea a base de niños magos, de dragones o de hombres lobo con acné, esos autores (tan denostados en ciertos círculos) están logrando sembrar la más preciosa de las semillas: el amor a la lectura.

Leer es lo que importa. Leer, esa maravillosa costumbre que nos hace crear anticuerpos contra todos los paquirrines y todas las Belen Esteban de este mundo. Solo por eso ya merece la pena.

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12 Comments

    1. Que grandes! A los ocho o nueve años tuve un problema con eso: propuse en el cole que nos dieran tebeos para aprender a leer. Si, a esa edad ya era problemático. Lógicamente, se descojonaron y me mandaron al cuerno. Después se murió Franco y algún pájaro se dio cuenta de que a los niños nos gustaban los tebeos. Empezaron a verse en la biblioteca. Fue la segunda mejor satisfacción de aquellos tiempos.
      (Modo cebolleta off)
      Abrazo!!!

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    1. Está en nuestras manos cambiarla, amiga mía, mejor dicho, en nuestras plumas!
      Cada granito de arena importa. Y en casos como el tuyo, por lo que haces y lo que escribes, los granitos son puñados de pequeños diamantes.
      Animo, merece la pena escribir!!
      Un abrazo!

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  1. Buena reflexión!!
    Yo creo que, si te gusta leer porque sabes que con cada línea aprendes algo nuevo, da igual lo que leas porque, efectivamente aprendes algo con cada línea y lo que es más importante… aprendes a descifrar lo que hay entre líneas…y a diferenciar lo bueno de lo no tan bueno. Lo que merece la pena seguir leyendo porque sabes que siempre te aportará algo valioso… como el tener criterio propio…opinión…pensar por ti mismo…y lo que mejor no seguir leyendo porque no te aporta nada. Incluso, si tienes un poco de “psicología” y/o te gusta observar lo que sucede a tu alrededor, como a mi, puedes llegar a conocer un poco a las personas a través de lo que escriben (a eso me refiero cuando digo lo de leer entre líneas…).
    Yo también tengo la percepción de que se está leyendo más últimamente lo que no tengo claro es que se pueda vivir de la venta de libros. Me temo que aquí la piratería está al nivel de la piratería musical… Se escucha mucha música… Se leen muchos libros pero…. ¿¿Cuántos han sido comprados y cuántos han sido descargados ilegalmente??

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    1. Muchas gracias, y muy buena reflexión también la tuya! Voy a tus últimas frases: vivir de escribir es casi un imposible, pero de alguna manera vivir PARA escribir es maravilloso. Escribir como premio, como descanso del alma después de haber hecho todas esas otras cosas que llenan el frigorífico y haberse ganado esas preciosas horas que le dedicamos a esto.
      Desde ese punto de vista, ¡que lo pirateen, cuanto más mejor! De hecho alguna vez he pensado que si alguna vez escribo un libro me plantearía publicarlo gratis, al fin y al cabo es lo que hacemos con nuestros blogs y yo no espero dinero de esto, sino otro tipo de satisfacciones. No se, llegado el caso, lo pensaría.
      Un abrazo!

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  2. He escuchado decir más de una vez que “los adolescentes y jóvenes de hoy en día leen, aunque de distinta manera”. Leen mensajes de texto, tuits y chats. Leen imágenes. Leen párrafos sueltos en instantes insospechados. Y todo va haciendo un sedimento, con sorprendentes resultados.
    Por ejemplo: el hijo de un amigo, “ese liceal que jamás toca un libro”, hace poco participó en un concurso de relatos sobre la historia de su colegio y ganó el primer premio. ¿Cómo hizo? No fue solo suerte e ingenio… había “misteriosas” horas de lectura detrás…

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    1. Habría que ver cómo eran los otros relatos… jajaja.
      En serio, ¿por qué no? La capacidad de escribir nace de la capacidad de pensar. El lenguaje es el medio de expresión, pero sin ideas se queda en nada, no hay mensaje, no hay comunicación. Veo más posible que alguien que piensa y no escribe logre ese premio, que alguien que escriba y no piense. Aunque seguramente esas horas misteriosas pesaron lo suyo, sí.
      Un abrazo, Fabio!

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  3. Muy buen post, pero sabes? yo a mi alrededor he observado, que van cambiando las cosas.
    Hay una generación perdida, ellos leyeron lo justo y obligado en los colegios o institutos, se dedicaban a las partidas de la Game o… y al botellón,

    Aunque el botellón será ya algo que creo existirá siempre, aunque me disguste, hay formas mejores de divertirse y puede beberse sin llegar a extremos.

    Los niños de ahora, los jóvenes, al menos los de mi entorno, leen mucho. Poco en papel, pero mucho en la tableta, E.book, ordenador e incluso escriben y crean música con las diversas herramientas que tienen a su disposición en las apps.

    Mis mayores leen mucho, Antes no podían por que no tenían tiempo, el trabajo y … ahora muchos son padres de sus nietos en casi el 70 y aveces el 100 por ciento de su tiempo, pero aprovechan momentos para leer en la tableta, algo que para ellos ha sido todo una bendición.

    Leen, juegan, aprender, se ponen al día con los nietos que les enseñan. Y con ello progresan de manera que su cerebro tampoco se estanque, que el alzheimer no haga presencia, que la demencia senil tarde más en aparecer, Su memoria…
    Bueno ya me pase. Es solo mi vivencia, mi visión.
    Gracias por tus letras. Besos!!

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    1. Es tu visión, pero es importante. Y es esperanzador que en tu entorno jóvenes y mayores disfruten de la lectura. También es verdad que han cambiado las formas, pero el fondo es lo que importa, y si esos niños leen, sea como sea, siempre será bueno para ellos.
      Un abrazo!

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