No es tan fácil.


Permitidme hoy que os maltrate un poco con el inocente (en apariencia) acertijo matemático cuya imagen ilustra esta entrada. Es algo que me ha llegado por las redes y que confieso me ha tenido entretenido un buen rato, soberbia va, batacazo viene, llegando a especular incluso sobre la profesión de la santa madre del autor del acertijo. Me pierden todas estas cositas, ¡qué le voy a hacer!

Pero después de resolverlo (y de paso alcanzar una conclusión aplastante con respecto al oficio antes mencionado) he estado pensando un poco en vosotros: ¿por qué negaros este pequeño placer? ¿qué derecho tengo yo a protegeros de los vaivenes de vuestra propia intuición? ¿qué reparo en disponer de vuestro tiempo? Porque, en serio, ¿de verdad tenéis que ir hoy al Carrefour y no podéis dejarlo para otro día? ¿Seguro?

Pero, por encima de esas cuestiones, el asunto me ha generado una preocupante duda existencial: ¿qué sería del Afflelou si la gente viera las cosas a la primera?

Así que ya tengo bastante en qué pensar hoy. De momento he decidido plantearos el problemita: Aquí os dejo de nuevo la imagen para que la tengáis bien a mano:

 

acertijo

 

Y ahora os dejo sin más frente a unos maravillosos minutos de intensa reflexión. Prometo contestar “si” o “no” a vuestros comentarios con las soluciones propuestas.

Intentadlo, compañeros, pues no será en vano: El premio al ganador será conocer de primera mano el nombre de la citada profesión, que el/ella mismo/a podrá deducir directamente aplicando esta sencilla fórmula:

 

Profesión = (Tr + Gc)² · √x / 2ω³π 

 

Profesión: La citada profesión, como su propio nombre indica.

Tr: Tiempo empleado en la resolución.

Gc: Grado de cabreo alcanzado en la escala Richter.

x: La cifra resultado del problema.

ω: Radio de giro mínimo en la rotonda donde se ejerce el oficio en cuestión.

π: El número Pi de toda la vida.

Ya veis, es casi tan sencillo de resolver como el propio acertijo. Casi. Generoso que es uno, pero… no, compañeros, no me deis las gracias todavía.

giphy-25

No, muahahaha, ¡No me deis las gracias…!

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59 Comments

      1. Si no está bien porque al monigote le falta algo que no sé si es una corbata o un silbato, entonces no encuentro la lógica del acertijo, puesto que siendo así el valor del susodicho sería indescifrable. Sigue así y te quedarás más solo que la una.

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        1. Fran, exactamente el mismo mosqueo que he cogido yo esta mañana. Pero hay que reconocer que se lo han currado, y que incide en la clave para resolver cualquier problema: entender bien el enunciado. En este caso, trampa incluida. De ahí mi supuesto teórico sobre una determinada profesión con la que completo la entrada.
          La mía es modista y a mucha honra. Conste.👍

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          1. Tal y como está expuesto, se supone que los zapatos valen 10, el gato 5 y que los silbatos 4 (la pareja), pero en el que se pide la respuesta se entiende que la trampa radica en que solo aparece un silbato, es decir, con valor 2; luego 10+(5×2)= 10+10= 20

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