Con la muerte en los talones.

Trató de esquivar el coche y se quedó en el intento. Sin tiempo para reponerse, vió como se acercaba irremisiblemente un camión. ¡No tendría tiempo de apartarse!

Y no lo tuvo. 

Ya se acercaba una ambulancia y también un camión de bomberos. Urgentes. Imparables. Pasaron por encima suya, pero eso no fue lo peor. 

Instantes después le atropelló un submarino y luego fueron pasando en sucesión sobre su cuerpo dos caballos blancos ricamente enjaezados, un globo aerostático, un coche de policía, un barco de vapor y una sirena a la que el recato le había colocado estratégicamente un par de estrellas de mar justo allí donde estás imaginando.

Inexplicablemente sobrevivió.

Pero no pudo lograr que le devolviera el dinero el encargado del tiovivo.

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4 thoughts on “Con la muerte en los talones.

  1. No quisiera echar por tierra tu trabajo, pero es que tal y como lo presentas no termina de convencerme; pues, incluso me he hecho a la idea de que el personaje se ha caído bajo el tiovivo, ya que de hacerlo sobre la plataforma: nada de lo narrado sería posible porque ella giraría siempre por delante de todos ellos.

    Espero que mi opinión no te haga pensar mucho y que no sirva de freno con respecto a tus ideas.

    Saludos

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