A un paso del cielo (2)

2.

De pequeña mi padre me dijo que a veces la luz brilla con tanta intensidad que impide contemplar la lámpara. Ante mi extrañeza, me explicó que en una mujer la belleza puede llegar a ocultar otras cualidades menos llamativas, pero mucho más importantes como son su inteligencia, su valía, su capacidad de trabajo o su honestidad.

En mi adolescencia empecé a ocultar esa luz detrás de unas gafas de empollona, de aquel pelo recogido de bibliotecaria tan desfavorecedor y de un vestuario cuya mayor aspiración estética era tratar de camuflarme con las paredes. Poco a poco fui montando una barrera a mi alrededor para poder centrarme en mi carrera. Hubo unos pocos chicos que consiguieron saltarla, pero el rastro de lágrimas inútiles que fueron dejando la hizo cada vez más sólida y más alta.

Tan alta que al final solo la pudo superar un astronauta.

Todo empezó con comunicaciones rutinarias, las charlas y videoconferencias de rigor que mantiene una psicóloga con su paciente. De esa intimidad profesional surgió la confianza, de ahí vino la amistad y con el tiempo fuimos estableciendo una intensa relación a distancia a través de whatsapp.

Terminé esperando sus mensajes como una quinceañera y dando gracias por esos cuatrocientos kilómetros de atmósfera que nos separaban y protegían lo poco que iba quedando de mi ética profesional.

Estoy jodido. Muy jodido.

 Cálmate.

 Acabamos de meterle en la bolsa.

 Lo he visto. Es muy duro. Lo siento.

 Y creo q nos van a interrogar.

 Si, tienen que investigar el accidente.

Tampoco se trataba de infundirle dudas a Phil ni de preocuparle con las hipótesis de los federales. Pero lo estaba pasando mal, lo iba a pasar todavía peor y yo prácticamente no podía hacer nada.

No sabemos que hacer.

Aqui estamos igual. Esto no había pasado nunca.

Estamos todos un poco perdidos.

 Me avisan, vid-con, luego te cuento.

 Ok.

Los federales estaban monopolizando todos los canales de comunicación a su antojo. Nos dejaban abiertos algunos de video, imprescindibles para mantenimiento y operaciones, pero poco más. Temía que cortaran la conexión vía satélite que les permitía a los tripulantes usar sus smartphones para hablar con sus familias, pero de momento parecía que nadie les había hablado de esas comunicaciones… o tal vez si, y las habían intervenido.

Era posible que descubrieran nuestro pequeño secreto, aunque se suponía que el whatsapp estaba codificado. Era un riesgo que tenía que aceptar, el precio a pagar por mantener un puente entre Phil y el mundo real. Decidí usarlo lo mínimo posible, pero necesitaba saber qué había pasado. Necesitaba más información y no podía obtenerla con mi nivel de acceso. Tenía que recurrir a otros medios y la persona era Bob Martins.

Para conseguir algo de Martins bastaba con tocar un botón. Era seguramente el ser más baboso y reprimido de toda aquella sala repleta de babosos y reprimidos, una manada de cerebritos que se pasaba el tiempo compensando complejos solo porque que habían sido maltratados por algún desgraciado del equipo de rugby del instituto. Pero también era uno de los que mejor se llevaba con toda aquella tecnología. Seguramente tendría acceso a las grabaciones y a los registros de operaciones, o podría conseguirlo, y ahí estaba la llave para conseguir más información.

Toqué por tanto ese botón, el tercero de mi camisa, y mientras él exploraba descaradamente mi escote no me resultó muy complicado convencerle para que me ayudara.

-Elaine, ya han estado mirando todo esto los federales. En los vídeos no hay nada, ya sabes que hay muchas zonas oscuras en el exterior. Todo ocurre detrás del módulo Columbus y allí no tenemos cámaras. En las comunicaciones de audio únicamente tenemos registrado el grito de Claude, y creo que no quierrás oirlo.

-Mira bien todas las comunicaciones, Bob. Todas. Tiene que haber algo.

Me miró a los ojos para variar, y resopló un par de veces.

-Vamos a ver. Voy a probar a poner en pantalla todos los canales junto con la información biomédica de Claude, hasta el momento en que su traje deja de emitir – solo tardó unos segundos en hacerlo; sus dedos prácticamente volaban sobre el teclado -. Ahí lo tienes. Biomédica en la pista de arriba, el resto de canales en esas líneas, y además te pongo en paralelo audio.

-Pon también los canales de operaciones y los de servicio.

-¿Pero qué buscas en realidad, Elaine?

-Tú, ponlos.

La pantalla se fue llenando de gráficas, lineas situadas unas debajo de otras, mostrando la actividad de infinidad de variables como un sismógrafo con decenas de agujas, desde los niveles internos de CO2 en la nave hasta la eliminación de residuos orgánicos. Tras mirar las líneas y preguntarle por algunos datos concretos me fijé en que una ellas era totalmente plana, indicando una total falta de actividad.

-¿Qué es esa línea de abajo?

-Es Dextre, lo tenemos parado desde hace unos días por mantenimiento.

-Ah, bien. – No sabía que podía ser el tal Dextre, y tampoco había mucho más que observar. Había sido un error intentar algo que ya habrían trillado a fondo los sabuesos. Ya le iba a decir que lo dejara cuando de pronto comentó:

-Es curioso, mira, ¡tiene buenos reflejos tu amiguito!

-¿De que me estás hablando?

-Mira aquí, y aquí. Phil se movió al Columbus antes de que gritara Claude.

Estuve tentada de preguntarle por eso de “mi amiguito”, pero solo hubiera acrecentado las sospechas que ya pudiera tener. Bob añadía a su larga lista de virtudes el hecho de actuar como una portera con las comunicaciones. Era seguro que se había estado entreteniendo en espiar, algo típico en una mente introvertida y acomplejada como la suya. Menos mal que no podía tener acceso a los móviles. Opté por dejarlo pasar para quitarle importancia.

-Es lógico, cuando se produce el accidente todos se van corriendo al módulo Columbus.

-Si, pero Phil sale antes, no después como los otros dos. Y va por zonas donde no hay cobertura de video. Aqui lo tienes. Coincide en el tiempo.

-Tampoco vemos a los demás, Bob.

-Pero no se mueven de sitio. Las escotillas lo delatarían.

-¿Qué lapso de tiempo hay desde que Phil desaparece del campo de visión hasta el grito de Claude?

-Minuto y medio.

-Ok. Gracias Bob y esto…

-Si, queda entre nosotros, Elaine. Pero me debes una.

Aquel guiño me costaría un desayuno en buena compañía. Traté de verlo en positivo: a lo mejor llenarle la boca a esa comadreja con un par de donuts servía para que tuviera menos ganas de morder.

Continúa en: A un paso del cielo (3)

 

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15 comentarios en “A un paso del cielo (2)

  1. Os dejo el segundo capítulo, del que espero también vuestras críticas.
    Era momento de ir dándole personalidad a la protagonista, de crear motivaciones y vínculos, y tambien de ir introduciendo otros personajes. No quiero hacer spoiler, pero me interesa explicar la intención: trato de introducir poco a poco una linea argumental que conduce las sospechas hacia Phil, el astronauta con el que Elaine mantiene una extraña relación a distancia. Eso crea la motivación de Elaine para involucrarse en una investigación por su cuenta, con cierto riestgo, y le añade tensión al relato. He tratado de dosificar esa tensión, levantando la sospecha poco a poco a base de indicios, y lógicamente en esto estoy jugando con vosotros porque todos pensamos ya que Phil será inocente. O no.

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  2. Por cierto, le estoy haciendo la autopsia al relato paso a paso para que tengáis más elementos de juicio a la hora de criticarlo: que sepáis lo que pretendía hacer y me digáis si os parece correcto, y si lo he conseguido o no. ¿Os tengo que pedir por favor que me busquéis los fallos? ¡Dadle caña! ¡Quiero aprender y los halagos no sirven para nada!

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  3. Bien hecho con lo del tema móvil, parece que dejas al lector convencido de que es una posibilidad. Me gusta cómo introduces la personalidad de la protagonista, pero en mi opinión, (ya que pides caña) es bastante esterotipada. Guapa pero empollona, se aisla para dedicar su tiempo a su carrera… No sé, pero creo q está muy visto, es poco original, no aporta nada diferente. En cambio, me gusta esa extraña relación que ha establecido con un astronauta y que haya sospechas sobre él. Eso es bueno, porque es un elemento sorprendrente e inesperado. Sigue así 😉

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    1. Cierto, cierto, ¡la chica es un topicazo! Para eso necesita uno otros ojos, ahora que lo dices me doy cuenta. Tengo que trabajarla más, por difícil que me resulte… desde luego tiene que ser más compleja, y eso hay que mostrarlo, no contarlo.
      ¡Muchas gracias Lidia!

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  4. Sí, cambiar a la chica estará bien. En este segundo capítulo has introducido el elemento humano, lo que le resta frialdad, que te tenía preocupado. Se intuye la inocencia de Phil a través de su conversación con ella, pero a veces las cosas no son como parecen ni las personas son como nos imaginamos… sigue creando tensión. Adelante!!!

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  5. Ummmmm tengo que decir que la descripción de la chica me ha chirriado un poco. Sin ser un bellezon se puede ser atractiva. Sin necesidad de ocultar tu belleza se puede llegar lejos. Lo de Phil me gusta…a veces el malo siempre ha estado frente a tus narices…a ver por donde nos sales

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  6. Pues iba a decir lo mismo sobre la protagonista, pero veo que ya has dicho que vas a tener que cambiar su descripción 🙂
    Cuando escribo, me gusta dar cancha y peso en el relato a los personajes femeninos, pero siempre tengo el temor de no acertar pese a intentar dejar de lado toda mi visión que, quieras que no, es la de un hombre. Aquí creo que te ha pasado eso precisamente, que la has descrito no como un narrador omnisciente, sino como un narrador varón 😉

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  7. A modo de reflexión, diría que es casi imposible no caer en estereotipos. Por mucho que nos creamos especiales y distintos, creo que el género humano está bastante limitado en cuanto a ‘background stories’ o bagaje, o como queramos llamarlo, que recrea la personalidad. Es la historia y la forma de contarla lo que hace diferente a ese personaje que, de cualquier otra manera, sería lo de siempre ¿no? No creo que una descripción ‘estereotípica’ la hagan un arquetipo, al contrario, según evolucione en la historia, evolucionará esa personalidad escondida. No sé ¿cómo lo ven? Es que lo de crear personajes originales me suena a trampa laberíntica. Creo que como presentación abre un mar de posibilidades para explorar. Pero igual sí es bastante genérica, y seguir por el toque personal del principio (utilizar la relación con su padre, con su infancia, la luz…) para describirla podría darle ese toque original. En lugar de describir su adolescenia continuar con esa metáfroa para explicarla a ella, no sé si me explico o me estoy haciendo un lío. Es una opinión, claro está, porque este tipo de cosas me ayudan a mi también.

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