Los efectos del alcohol sobre los pronombres demostrativos.

Hay textos que merecen la pena y este no es uno de ellos. Es un mero ejercicio en el que simplemente he recreado un viejo chiste… digamos que estoy experimentando con el argot en el habla de mis personajes, y he tratado de reflejar esa jerga tan peculiar que provocan los vapores etílicos. En confianza, me apetecía hacer el gamberro.

El texto tiene dos lecturas: la normal, que es la de todos los dias, y una segunda lectura más creativa y mimetizada con el personaje que se consigue leyendo en voz alta mientras se trata de que la lengua este en todo momento pegada al paladar. Excuso decir que es muy recomendable asegurarse antes de que uno esta solo y están bien cerradas la ventana y la puerta de la habitación…

Esa no eh mi casa.

Esta tampoco eh mi casa. No. A ver…

¡Esa! ¡Esa eh mi casa!

Y esta eh mi puerta.

Aquí está mi llave de mi casa. Ahí. Sssssssh.

No entra.

Oservo que yo apunto bien. Pero eh la puerta la que se mueve. La voy a sujetá con lah rodillah. Ahí.

Na, que no entra.

Yo suhejo la puerta, y sin embargo se mueve, como dijo Descarteh. Ioputa, te podías haber callado, ¿no?

(algunos “no entra” más tarde…)

Esta que cierro despasito pa no hacé ruido eh la puerta de mi casa y esto que hay aqui… eh… mi… ¡la leche! ¿que ha pasao aquí?  ¿Y mi paragüero? ¿Y mi cuadro elétrico? ¿Y mi alfombrilla del Ikea? ¿donde esta toooo?

Ah. Ya sé, ya sé. Esto lo arreglo yo. Me pongo en modo macgive y…

Este eh mi móvil. Y este… este…. o ese… ¿o era este?….

Sshhhh tranquiloooo, que macgive también tardaba, ¿eh?

Si, este eh, siiiiii, este eh el botonshito que ensiende la luz de mi móvil.

Yo le doy al botonshito y..

¿Veh? ¡Esta eh mi casa! Por fin ¡Mi casa! ¡Miii caaa saaaa! ¡Teleeee fonooo! Jejeje, ¡que bueno era el chewakka ese!, ¡ahí tol día con el deo ensendío disiendo Micaaaasa, Teleeeefonoooo! Jejeje. Jeje. Jee.

Bueno, bueno. Aligerando, que es gerundino. ¿Gerundino? ¡Estoy fatá! ¿Como era?

¡Gerundense, coño! 

Mira, ese eh el comosellame donde yo dejo las llaves de mi casa. Y hoy, ¡yo!, voy a encestá un triple. Concentración. Tri Tri Tri….

…este es el suelo de mi casa. Y aquí se han caío mis llaves de mi casa, pero…¡ha sido falta personal!. Y ahora tengo ¡dos!, uno y dos, ¡dos tiros libres! Ahi va el primero…

…este es otra vez el suelo de mi casa y esas son las llaves de mi casa que no se han encestao porque no le ha dao la gana. Pero ahora yo voy y cojo el rebote y machaco contra el aro…

… este es el puto suelo de mi casa, y ahí se van a quedá las putas llaves de mi casa. Y se suspende el partido porque yo me caigo de sueño.

Ahi está. Sueño. Dormir. Cama. Habitación. Ya.

Si ese de ahí eh el salón de mi casa, entonces esa de allí tiene que sé mi habitación.

Comprobando: Una, dos. Dos… si, esa eh la puerta de mi habitación. Ahí vamos. Ssssssh, Con cuidaíto. ¡calla puerta! Sssssh.

Ya está. Listo.

¡Esta es mi habitación!

Y ese es mi armario…

Y esa es mi cama… 

Y esa es mi mujer..

Y ese…

ese…

¡Ese de ahí soy yo!

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